VARERUM es una regla mnemotécnica del Método BRAVO que reúne siete cosas que puedes hacer con tu voz para ganar autoridad y mantener la atención de quien te escucha. Cada letra es una variable: volumen, articulación, respiración, entonación, ritmo, pausas y muletillas. Ninguna exige un talento especial. Todas se pueden entrenar, y juntas explican por qué dos personas que dicen exactamente lo mismo pueden provocar efectos tan distintos.
Qué es VARERUM y por qué importa
Cuando hablas en público, tu mensaje viaja por dos canales a la vez. Uno es lo que dices. El otro es cómo suena lo que dices. Ese segundo canal se llama paraverbal, y es el que decide si tu audiencia te sigue con interés o empieza a mirar el móvil a los tres minutos.
VARERUM no pretende que hables como un locutor de radio. Propone siete variaciones de la voz que, usadas con sentido común, captan la atención del público de forma inmediata. Aquí tienes un resumen de cada una, con el enlace a su post completo.
Las siete variables de VARERUM
V de volumen. Se trata de adaptarlo a cada situación. Subirlo sirve para enfatizar una idea; bajarlo, para crear cercanía. El problema no es hablar alto o bajo, sino mantener el mismo nivel de principio a fin. Lo desarrollamos en el post sobre el volumen al hablar en público.
A de articulación. Si tu audiencia tiene que hacer un esfuerzo para entenderte, es más probable que desconecte. La buena noticia es que mejorar la claridad se consigue con ejercicios sencillos, como el del bolígrafo, que explicamos en el post de articulación al hablar en público.
R de respiración. Es la más sencilla y la más olvidada. Con los nervios, la respiración se hace superficial y la voz tiembla. Respirar con el abdomen te da una columna de aire estable para decir frases completas sin quedarte sin aire. Tienes el desarrollo en la respiración para hablar en público.
E de entonación. Es la melodía de tus frases. Una misma frase puede sonar alegre, irónica o dubitativa sin cambiar una palabra. Trabajar la entonación es elegir cómo suena lo que dices, en lugar de dejarlo en piloto automático. Más detalle en prosodia y entonación.
R de ritmo. El ritmo es la sucesión de palabras y pausas. Hablar demasiado deprisa o demasiado despacio provoca problemas en quien escucha y en quien habla. Lo ideal es encontrar tu velocidad de crucero, la que te resulta cómoda, y variarla con intención. Lo repasamos en la velocidad ideal para hablar en público.
U de uso de las pausas. Quien domina el silencio transmite control. Una pausa te permite respirar, ordenar la siguiente idea y dar peso a lo que acabas de decir. El post sobre pausas y silencios explica cómo usarlas sin pasarte.
M de muletillas. La última letra avisa de los peligros del lenguaje dubitativo: los «ehhh», los «¿vale?» y los «no estoy muy seguro, pero…». Cada muletilla le dice a tu audiencia que no confías del todo en tu mensaje. Su antídoto es el silencio, y lo trabajamos en cómo eliminar las muletillas.
Cómo trabajar VARERUM paso a paso
No intentes mejorar las siete variables a la vez. Es la forma más rápida de acabar abrumado y no cambiar nada. Mejor sigue este orden:
Primero, escúchate. Graba un audio de dos minutos hablando de un tema que domines. No lo juzgues, solo escúchalo con una lista de las siete letras al lado.
Segundo, elige una sola variable. Escoge la que más te haya llamado la atención en la grabación, por ejemplo las muletillas o la velocidad.
Tercero, practícala una semana. Aplícala en conversaciones cotidianas, reuniones y llamadas, no solo en presentaciones importantes.
Cuarto, vuelve a grabarte y compara. Después pasa a la siguiente letra.
Con este método, en siete semanas habrás recorrido todo el acrónimo sin sentir que estás haciendo un curso intensivo de voz.
Un ejemplo para llevarlo a la práctica
Imagina que presentas los resultados del trimestre a tu equipo. Empiezas respirando antes de hablar, para tener aire estable (R). Hablas a tu velocidad de crucero (R) y haces una pausa antes de dar la cifra más importante (U). Bajas el volumen justo al compartir lo que más te preocupa, para que se note que es serio (V). Articulas con cuidado los nombres de los proyectos (A) y varías la entonación al pasar de las buenas noticias a los retos pendientes (E). Y en lugar de rellenar los huecos con «esto…» o «¿vale?», dejas que el silencio haga su trabajo (M). Ninguno de esos gestos es espectacular por separado, pero juntos hacen que tu mensaje suene seguro.
Pero esto es solo una parte
VARERUM es el bloque de voz dentro del paso de Autoridad del Método BRAVO. Para ver el conjunto, puedes repasar cómo mejorar la voz para hablar en público y cómo transmitir autoridad al hablar en público, donde la voz se combina con el cuerpo y la mirada.
Si quieres entrenar cada variable de VARERUM con ejercicios prácticos, la formación oficial de dos meses del Método BRAVO te guía paso a paso por todo el proceso.



